REFLEXION
Su vida era de una continua felicidad, entendía que los afanes eran parte de esta vida, miraba como el hombre y la mujer se afanaban por el día de mañana, miraba en cada rostro de ellos una angustia, una expresión de insatisfacción en sus rostros, escuchaba quejas y mas quejas, como: ¿Cómo le haré para el día de mañana?, ¿tengo tanta deudas? ¿En qué invertiré el dinero? ¿qué haré con mis deudores y acreedores? “me ha ido tan mal en mi trabajo”, “no encuentro esposa(o)”, “necesito terminar una mi carrera”, “necesito encontrar un trabajo”, “¿por qué no soy feliz con mi pareja?” ¿“por qué mi novia(o) no me quiere, no me entiende?”, “desde que murió mi ser querido no he podido ser feliz”, “desde que termine con mi novia no encuentro la paz”, “ el dinero no alcanza, tengo tantos compromisos” , “mi prójimo sufre por mi causa y todo por mi carácter y actitud”, “nadie me quiere, nadie me comprende”, “que comeremos mañana” “no me toman en cuenta”, “me siento desplazado”, “tengo que construir”, “tengo que comprar un carro”, “ya no soporto la actitud y la confrontación con el líder, mejor renuncio”, “ya no iré a la iglesia porque no me toman en cuenta”, “nadie me visita”, “tengo enfermo a alguien de la familia”, “falleció mi ser querido o mi amigo que desgracia”, cada expresión conllevaba una expresión de insatisfacción personal, en aquel humilde hogar trabajaban unas manos que estaban callosas de la labor tan pesada y rustica sus herramientas eran: cincel, martillo, martillo, clavos y la madera, trabajaba con pasión, en su mente corrían escenas preciosas, cuando escuchaba expresiones de lamentaciones, de quejas de murmuraciones solo pensaba como liberar a las personas que estaban aprisionadas por la preocupación y por su afán del día de mañana y seguía trabajando, resultaba impresionante verle su rostro porque cuando miraba, de sus ojos salía un lenguaje de amor, un lenguaje de ser un hombre feliz, su madre aprendió mucho de él, aprendió a depender de él, a confiar en su palabra, aprendió que solo él poseía una respuesta, cuando los problemas agobiaban a sus conciudadanos y como olas gigantescas en ese mar embravecido dispuestos a acabar con su nación y a su familia, él tenía una fe impresionante, supo afrontar con paciencia al peligro, su vida estaba llena de seguridad, cuando hablaba lo hacia con conocimiento de causa, sus labios nunca de corrompieron, nunca se llenaron de necedad, sus vecinos notaba algo raro en él, su comportamiento era excelente, que hombre tan espectacular, por eso cuando comenzó su ministerio, hablaba como alguien que tenía autoridad, y es que cuando una persona, familia o nación le visitan plagas de enfermedad y desgracia, no te sorprenda que venga y acuda para cambiar las cosas y dar una respuesta y una señal que sirva de testimonio para que el mundo vea y crea que verdaderamente es EL HIJO DE DIOS, cuando la desgracia venia a los hogares de los israelita y ya no había nada que hacer, sino solo lamentarse y llorar, él llegaba tranquilo, confiado, en que las cosas cambiarían, que personalidad tan asombrosa, el amaba a la humanidad, cuando se acercaba en donde había una persona o familia llena de dolor, su llegada era para dar consuelo, era para hacer lo imposible, era para dar vida cuando había muerte, y es que eso es lo que le caracteriza a él, sabe regalar su sonrisa, saber dar amor, sabe comprender y entender al corazón del hombre, y por le pedimos que su presencia siempre llegue, que su gloria nos llene que su manto nos cubra y nos conduzca siempre a subir la cima. Porque él si sabe dar con manos llenas, él no se mide para dar, cuando otorga su don es remecido y abundante, su corazón no es mezquino, por eso es el hombre mas maravilloso que jamás haya existido, por eso es Dios, por eso todos aquellos que le hemos conocido le estaremos siempre agradecidos por su ejemplar comportamiento, porque su vida la paso siempre feliz, porque de él hemos aprendido que cada día trae su propio afán, porque en este mundo no posee ni tiene la felicidad, porque este mundo lo que brinda es pasajero, porque todo deseo de autorrealización es nula sin la presencia de JESUCRISTO, porque el camino de la felicidad, no son las conquistas que el hombre hace o tiene, porque tener dinero, porque alcanzar el máximo deseo de la carne, la concupiscencia de los ojos, la soberbia y la vanagloria de la fama, no es otra cosa que vanidad de vanidad, Salomón así lo entendió, que cosa que existe en este mundo que no haya probado? “fama, riqueza, mujeres, poder, se lleno de probar lo terrenal y dijo al final todo es vanidad, pero dejó un consejo para nosotros, “”acuérdate de tu creador en los día de tu juventud ante que vengan los años malos y lleguen los día en cuales digas no tengo en ellos contentamiento”.
Cada día se debe vivir con intensidad, con alegría, cada día debe representar un reto para subir a la cima, el lugar que Jesús quiere que sus hijos, suban, ese lugar que a veces cuesta trabajo, ese lugar donde muchos no quieren subir porque se rinden, porque quieren subir con sus propias fuerzas, porque no quieren ayudar por los demás, porque quieren quedarse a la mitad del camino, porque desisten ante la adversidad, porque quieren ser escarnio de sus propios conceptos de lastima, porque quieren obedecer a su necedad, porque prefieren morir antes que llegar al sitio indicado, porque le hicieron caso a su apreciación personal porque abandonaron la fe, la esperanza y las ganas de subir seguir, en el camino se han convertido una estatua de sal, en el sentido espiritual, porque el enemigo de Dios desea que todos los hijos de él queden a la mitad del camino, porque si sabe que si suben que si luchan, que si se esfuerzan lograrán vencerlo, lograrán humillarlo, porque sabe que si siguen subiendo al Monte de Sinaí, se encontraran con el Dios de Elías, porque sabe que si suben en ese Monte Alto descenderá fuego de lo alto, porque ese lugar será la derrota del archienemigo de Dios, porque ese lugar los baales será avergonzados, porque saben que ese lugar los principados y huestes de maldad serán atados y echados fuera, porque en la cima se encuentra la felicidad, porque en ese lugar la gloria de Dios cubrirá nuestro rostro, porque su presencia nos inundará, porque allí recibiremos la doble porción de su espíritu, por eso siempre emprenderemos día a día nuestro caminar a la cima de Dios, porque allí nos espera el amado Jesús, porque allí es nuestra cita con él todos los días, por eso pueblo de Dios, juntos caminaremos a la nueva Cannan, por eso amado(a) de Dios, levantémonos y entremos a conquistar la Tierra Prometida.
El camino a la felicidad es uno, el camino para encontrar la paz, el consuelo y libertad se llama CRISTO JESÚS, porque del maestro aprendemos que su yugo es fácil y ligera su carga, acudamos a él para encontrar la verdadera FELICIDAD en su cima, en su monte, en su morada, en su presencia día a día.
Autor. Priciliano Camarillo Martinez